LOS JÁQUEZ: RAÍCES MEXICANAS, ADN UCLA Y DESTINO PROFESIONAL
En el deporte de alto rendimiento, hay historias que nacen del talento… y otras que nacen desde la identidad. La de Jaime Jáquez Jr. y Gabriela Jáquez pertenece a ambas.
Hijos de una familia profundamente ligada al basquetbol, los Jáquez heredaron no solo la disciplina del juego, sino una identidad cultural clara: sus raíces mexicanas por parte de su padre, Jaime Jáquez Sr.
Raíz mexicana: más que origen, una identidad en la cancha
El vínculo con México no es superficial. Desde casa, la cultura mexicana formó parte de su desarrollo: valores, cercanía familiar y una mentalidad de esfuerzo constante.
Esa herencia se traduce en algo visible en la duela: resiliencia, carácter y una forma de competir que va más allá de lo técnico.
Como lo resume Gabriela Jáquez:
“We grew up proud of our roots. Being Mexican is part of our identity every day.

Jaime Jáquez Jr.: identidad y rendimiento en la NBA
En UCLA, Jaime se consolidó como uno de los jugadores más completos del país.
Datos clave:
• 17.8 puntos y 8.2 rebotes en su última temporada
• All-Pac-12 First Team
• Finalista al Premio Julius Erving
En 2023:
• Pick 18 del Draft de la NBA
• Seleccionado por el Miami Heat
Su estilo de juego combina lectura táctica, intensidad física y liderazgo.

Gabriela Jáquez: el legado continúa en la WNBA
Desde UCLA, Gabriela no solo siguió el camino… lo elevó.
• 13.6 puntos por partido
• Más del 54% de efectividad en tiros
• Campeona NCAA
En 2026:
• Pick 5 del Draft WNBA
• Seleccionada por el Chicago Sky
Su juego destaca por su versatilidad e inteligencia competitiva.

Dos ligas, una misma historia
Hermanos en NBA y WNBA simultáneamente. Ambos formados en UCLA. Ambos seleccionados en primera ronda.
Pero sobre todo: dos atletas que llevan la cultura mexicana a escenarios globales sin perder autenticidad.
En una liga donde el talento compite todos los días, la identidad es lo que trasciende.
“I’m proud of my Mexican heritage. It’s a big part of who I am”, ha dicho Jaime Jáquez Jr.
Porque lo de los Jáquez no es casualidad. Es herencia. Es cultura. Es familia.
Y cuando el balón está en el aire, hay algo más en juego:
Hay raíces.
Hay historia.
Y un apellido que ya no solo se pronuncia… se respeta.
Porque cada canasta también lleva un mensaje claro: México está presente.

